El Papa Juan Pablo II recibió ayer en el Vaticano al presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños, quien asistirá hoy en la plaza de San Pedro a la ceremonia de beatificación de la religiosa nicaragüense, Sor María Romero. Enrique Bolaños, del gobernante Partido Liberal Constitucionalista, fue recibido una decena de minutos por el Papa en una sala privada del auditorio Pablo VI del Vaticano.
La audiencia fue celebrada en esa sala, en vez del estudio privado, para facilitarle los desplazamientos al anciano pontífice, de 81 años, quien tiene problemas de salud y en el último mes evita caminar por una artrosis en la rodilla derecha.
Al término de la audiencia, el presidente centroamericano presentó a la delegación que lo acompañaba, de unas 14 personas, compuesta entre otros por el canciller, Norman Caldera Cardenal, y varios miembros de su familia, entre ellos su esposa, Lila de Bolaños, dos de sus cuatro hijos y varios nietos.
El mandatario nicaragüense le ofreció luego al pontífice como regalo un sello postal en conmemoración de la primera beata nicaragüense, un camafeo en plata con el rostro de la beata y un cuadro de la Virgen realizado por artesanos de su país.
Por su parte, Bolaños recibió como donación del jefe de la iglesia católica las tradicionales monedas del Papa, tras lo cual la delegación recibió personalmente del pontífice, quien permaneció siempre sentado en su poltrona, rosarios bendecidos. Bolaños, asistirá junto con el presidente costarricense, Miguel Angel Rodríguez, a la beatificación de la primera beata nicaragüense, quien obró casi toda su vida en Costa Rica.