Seis jubilados de la estatal Petrobras se desnudaron hoy en una protesta frente al Palacio presidencial de Planalto en Brasilia, tal como lo habían hecho hace dos meses en Río de Janeiro para exigir mejoras de sus jubilaciones y pensiones.
La protesta contó con respaldo de sindicatos petroleros y llevó hasta las puertas del palacio presidencial a unas 50 personas, de las que seis optaron por despojarse por completo de su vestimenta.
"Petrobras nos está quitando todo, hasta la ropa", declaró a periodistas Luiz Carlos Ferreira Costa, de 67 años y jubilado desde 1987.
Los manifestantes alegaron que en el último reajuste de salarios y pensiones los jubilados fueron "discriminados" y exigieron que su situación sea revisada.
Según los jubilados, la empresa les concedió un aumento de las jubilaciones y pensiones del 4,18 por ciento, la misma tasa que le ofreció a sus empleados, pero les negó un abono del 30 por ciento sobre el salario mínimo que otorgó a sus trabajadores activos.
Ferreira Costa sostuvo que, según los contratos en vigor en la empresa petrolera, "las jubilaciones y pensiones no pueden ser menores al 90 por ciento de lo que ganan los empleados en plena actividad".
La protesta transcurrió en forma pacífica, bajo la vigilancia de un pequeño grupo de policías de civil que se ocupa de la custodia del Palacio presidencial de Planalto.
En octubre pasado, el mismo grupo también se había desnudado en medio de una protesta por los mismos motivos, pero frente a la sede principal de Petrobras, en Río de Janeiro.
En esa ocasión, la empresa condenó la manifestación y la calificó de "falta de respeto para con la empresa y sus trabajadores", que "no se ajusta a la historia del movimiento sindical petrolero".