La crisis política hondureña se agudizó cuando los magistrados de la Corte Constitucional, destituidos de madrugada por el Congreso, dijeron en un comunicado que el Legislativo, al irrumpir en el Poder Judicial, violentó la separación de poderes y alteró el orden constitucional.
Para los jueces, “el procedimiento de destitución no tiene fundamento legal. Los fallos fueron dictados conforme a derecho, no tenemos funciones administrativas porque así lo dispuso el mismo Congreso de la República, el único encargado de funciones administrativas” y “se ha vulnerado el derecho a defensa”.