Un ex empresario surcoreano ha demandado a un casino por alimentar, supuestamente, su adicción al juego, tras haberse gastado 23,5 millones de dólares en tres años, informó la prensa.
El hombre, identificado como Chung, de 67 años, apela así la sentencia de un tribunal que, el pasado noviembre, ordenó al casino Kangwon Land indemnizarle con 2.800 millones de won en concepto de daños. Chung considera que esta cantidad no es suficiente, ya que entre 2003 y 2006 se gastó diez veces más de dinero en el casino, en un país donde el juego está reglamentado de manera muy estricta.
El afectado denunció que el casino hizo la vista gorda ante las apuestas que realizaba, que estaban por encima de las permitidas. Chung explicó que no era jugador hasta que visitó por primera vez un casino, hace seis años, y que siempre pensó que podría recuperar el dinero perdido aumentando sus apuestas. "Por lo tanto, soy un adicto", concluyó, en declaraciones publicadas por el diario The JoongAng Daily.
Chung, que tenía un límite de diez millones de won por apuesta, contrató a cinco personas para que realizaran apuestas por él, por lo que en cada apuesta gastaba 60 millones. "Sigo teniendo la sensación de que puedo recuperar el dinero en el casino", añadió el ludópata, que actualmente recibe una terapia para curarse de su dependencia. Los abogados del casino se defendieron asegurando que Chung perdió su fortuna de forma voluntaria y normal.
Restricciones al juego.
En tanto en otros países como Rusia, miles de casinos, salas de apuestas y de tragamonedas han cerrado desde el primer minuto en cumplimiento de nuevas restricciones que obligan a todos los negocios de juego a mudarse a cuatro regiones remotas del país.
La ley, que comenzó a regir la medianoche del miércoles, dejará a más de 400.000 personas sin trabajo, según estimaciones, en momentos en que la crisis económica rusa se está profundizando y el desempleo crece.
La televisión rusa dijo que, en Moscú, la ley afecta a más de 40.000 empleados de 30 grandes casinos y unas 500 salas de juegos y tragamonedas de menor tamaño.
Las agencias rusas de noticias informaron que la Policía moscovita verificaba que los salones de juego de toda la capital cerraran sus puertas.
La ley, aprobada hace tres años por iniciativa del entonces presidente Vladimir Putin, limita el juego legal a cuatro zonas especiales en regiones remotas de Rusia, la mayoría a miles de kilómetros de Moscú.
A pesar de las quejas de los funcionarios públicos acerca del juego y las apuestas, no está claro cuánto apoyo tienen estas restricciones entre la población.