UN JUEZ estatal rechazó ayer otro intento de los padres de Terri Schiavo para que su tubo de alimentación fuese reconectado, rechazando lo que el abogado de la pareja describió como la última oportunidad de mantener viva a la hija, aquejada de una grave lesión cerebral que la mantiene en estado vegetativo hace 15 años.
El juez George Greer, del condado de Pinellas, negó una solicitud presentada el viernes en la cual Bob y Mary Schindler aseguraron que su hija intentó decir: "Quiero vivir", antes de que le quitaran el tubo. Greer determinó que cualquier expresión de Schiavo, es un reflejo y no una acción consciente.
Un clima de resignación ya se sentía entre los casi dos centenares de manifestantes que se oponen a la muerte de Terri y que permanecen en vigilia frente a su centro de cuidado.