Una jueza federal concluyó que quienes impugnaron una histórica ley de Arizona contra la inmigración no lograron demostrar que la policía hará cumplir la legislación SB1070 de una forma diferente para los latinos en comparación con las personas de otras etnias.
El fallo representó una victoria para los partidarios de la ley y podría significar el fin del último de siete impugnaciones presentadas desde la aprobación de la ley en 2010.
La jueza del distrito Susan Bolton ratificó que la policía puede preguntar por el estatus migratorio.