CHARLES GRANER, el soldado estadounidense que es el principal acusado en el escándalo por vejaciones en una prisión iraquí, fue a juicio ayer, y se defendió alegando que sólo seguía órdenes.
Graner y la soldado raso Lynndie England, con quien tiene un hijo y que también se enfrenta a una corte marcial, se convirtieron en los rostros del escándalo de la prisión Abu Ghraib después de aparecer en fotografías que mostraban a prisioneros iraquíes desnudos y humillados.