Andry Rajoelina fue investido ayer como "presidente de la Autoridad Suprema de la Transición" de Madagascar, aislado por la comunidad internacional, que ha condenado el golpe de estado en la isla.
Unas 40,000 personas abarrotaron el estadio de capital malgache, del que, según emisoras de radio locales, estuvieron ausentes los diplomáticos y los representantes de organizaciones internacionales y organismos económicos multilaterales.
Rajoelina, que se autoproclamó al frente del Gobierno de la isla en un golpe de estado con apoyo militar que llevó a la renuncia forzada del presidente, Marc Ravalomanana, tendrá ahora las "facultades de la Presidencia de la República", después de haber recibido la banda tricolor que corresponde a ese cargo.
El presidente del Tribunal Constitucional, Jean Michel Randrianarivony, leyó la resolución de instalación que señala que la Autoridad Suprema de la Transición, como se denomina el Gobierno golpista de Rajoelina, no podrá permanecer en el poder más de 24 meses y que, como límite en ese tiempo, deberá convocar elecciones.
Rajoelina reiteró su intención de modificar la Constitución antes de convocar elecciones en el año 2011 para, según dijo, "acabar con la dictadura" en la isla, en la que su gabinete ha suspendido las actividades del Parlamento.