El ex presidente argentino Fernando De la Rúa fue citado ayer a prestar declaración indagatoria ante la justicia por la muerte de cinco personas durante los disturbios que desembocaron en la caída de su gobierno a finales de 2001.
En un trámite sin antecedentes en la historia judicial del país, la juez María Servini de Cubría convocó para el 17 de junio a De la Rúa en calidad de imputado por cinco "homicidios culposos" y lesiones a 200 personas que participaron de las protestas.
La magistrada investiga la represión policial a manifestantes en los alrededores de la Casa de Gobierno ocurrida el 20 de diciembre de 2001, cuando De la Rúa renunció a la presidencia en medio de un estallido social.
Subrayó que el plazo de la misión, que será de dos semanas a petición del Pentágono, era "flexible", pero no dio detalles sobre la duración de la estancia de sus expertos en el país. Una reanudación de la búsqueda de estas armas por parte de los inspectores de la ONU depende del Consejo de seguridad, según la AIEA.