El Tribunal de lo Criminal de París condenó en juicio de apelación a 20 años de prisión cada uno a los exdirigentes etarras Mikel Albisu, “Mikel Antza”, y María Soledad Iparraguirre, “Anboto”.
El tribunal, que precisó que tendrán que cumplir al menos dos tercios de la pena entre rejas y serán expulsados de Francia al término de la condena, confirma de este modo las penas pronunciadas contra ambos en el juicio en primera instancia de diciembre de 2010.
El Tribunal de lo Criminal de París consideró a Albisu e Iparraguirre culpables de los delitos por los que estaban imputados, y en particular el de dirigentes de una organización terrorista, por el que la Fiscalía había solicitado la pena máxima de 30 años de prisión.