Cuatro mandos de la Policía china fueron juzgados bajo cargos de ayudar a la esposa de uno de los políticos más destacados del país a encubrir el homicidio de un empresario británico, un escándalo que ha estremecido los estratos más altos del Gobierno.
El caso fue llevado en el mismo tribunal de la provincia oriental de Anhui donde el proceso contra Gu Kailai terminó en menos de un día. Gu es la esposa de Bo Xilai, el ahora desacreditado exlíder del Partido Comunista en la ciudad oriental de Chongqing.
El secretario de la Corte Popular Intermedia en Hefei, Tang Yigan, informó que los funcionarios policiales no objetaron los cargos, pero los medios chinos de comunicación dijeron que no se anunció ningún veredicto de inmediato.
Gu no refutó las acusaciones, dijeron autoridades judiciales. Es posible que pronto sea anunciado el fallo contra ella y contra un colaborador de la familia acusado también de homicidio.
Es prácticamente seguro que el veredicto será de culpabilidad y podría conllevar una sentencia que iría de 10 años de cárcel hasta la pena de muerte.