El principal fiscal egipcio remitió el domingo al presidente derrocado Mohamed Morsi para que sea juzgado bajo cargos de incitar al asesinato de opositores que protestaban frente a su palacio mientras estuvo en el puesto, informó la agencia noticiosa estatal.
El ejército derrocó al islamista Morsi el 3 de julio después de que millones de personas salieron a las calles para exigir su renuncia. Desde entonces ha estado incomunicado. A pesar de otras acusaciones de los fiscales, la decisión es la primera en la que se le remite a juicio. No se anunció una fecha para el mismo.
Mursi será juzgado, junto con 14 integrantes de la Hermandad Musulmana a la que pertenece, en una corte penal por presuntamente cometer actos de violencia e incitar al asesinato de 10 personas.
El caso se remonta a uno de los brotes de violencia más letales del año en que Mursi estuvo en el cargo.
Unos 100,000 manifestantes se reunieron frente al palacio presidencial el 4 de diciembre, en protesta por un decreto que él emitió para proteger sus decisiones de la supervisión judicial y un muy controvertido borrador de una Constitución aprobado a toda prisa en el Parlamento, dominado por islamistas.
Los manifestantes exigieron que suspendiera un referéndum convocado para unos días después.
Al día siguiente, grupos islamistas y partidarios de Mursi atacaron a manifestantes acampados frente al palacio.