El ex líder serbio bosnio, Radovan Karadzic, dijo al tribunal de la ONU que lo juzga por genocidio que él se encargará personalmente de su defensa y que Estados Unidos le prometió en 1996 ,retirar las acusaciones contra él si abandonaba la vida pública.
El ex Mandatario hizo la declaración durante su primera comparecencia en el tribunal de las Naciones Unidas ayer, 10 días después de ser arrestado en un autobús a Belgrado tras pasar 13 años como prófugo.
Estados Unidos negó en el pasado que el negociador Richard Holbrooke realizara tal acuerdo con Karadzic, tal como insistió la familia de éste. El juez Alphons Orie tampoco le permitió explicarlo.
"Este no es el momento apropiado", dijo Orie, sugiriendo a Karadzic que lo pusiera por escrito.
Karadzic dijo que Estados Unidos intentó "persuadir al fiscal para eliminar las acusaciones". También explicó que el por aquel entonces fiscal, Richard Goldstone, amenazó con dimitir si eso ocurría. Karadzic dijo que sentía que "había una intención de liquidarme".
"Debo decir que esto es cuestión de vida o muerte. Si el señor Holbrooke aún quiere que muera y le duele que aquí no haya sentencia de muerte, me preguntó cuál es su influencia para llegar hasta aquí", declaró Karadzic.
El ex caudillo escuchó atentamente la lectura del resumen del acta de encausamiento, que incluye la autoría intelectual de atrocidades, como la masacre de 8,000 hombres musulmanes en Srebrenica y el asedio de Sarajevo, que acabó con 10,000 muertos, durante la guerra de 1992-95 en Bosnia. El ex mandatario se mostró seguro de sí mismo y hasta hubo veces que sonrió.
Karadzic se negó a declararse culpable o inocente o a que se le leyera la completa acta de encausamiento. "Prefería recibir la nueva acta que se ha anunciado y tener el tiempo suficiente para estudiarla y luego volver a aparecer en el tribunal para eso y para presentar mi declaración", contestó Karadzic.