El principal asesor de Bush dio a conocer sus planes, que se harán efectivos a finales de este mes, en una entrevista publicada por el diario The Wall Street Journal en la que aseguró que deja los pasillos del poder para dedicar más tiempo a su familia.
Atrás quedan los tiempos en los que, ayudado por un privilegiado olfato político, sentó las bases que ayudaron a Bush a hacerse con la Casa Blanca y a sus correligionarios republicanos con el control del Congreso.
El último y más destacado miembro del círculo de asesores de Texas en abandonar la residencia oficial deja a un presidente con una popularidad raquítica, a quien la guerra en Irak ha pasado una dura factura, que culminó con el descalabro electoral republicano en los comicios legislativos de noviembre.
Con los demócratas al frente del Congreso y optimistas sobre sus posibilidades de ganar las presidenciales del 2008, el discurso de Rove sobre un cambio histórico y duradero que prolongaría el control republicano suena a cosa del pasado.
Montás agregó en la breve declaración que Ban Ki-moon tiene la esperanza de que el resto de rehenes coreanos, afganos y alemanes retenidos por el Talibán también sean puestos en libertad "en los próximos días".
Seúl ya aceptó otra exigencia de los talibanes, como retirar sus 200 soldados del país a finales de este año, una medida que, de todos modos, ya estaba prevista con anterioridad.
El 25 de julio pasado los miembros del talibán mataron de un disparo a uno de sus rehenes por que estaba enfermo y ya no podía caminar.