El presidente de Afganistán, Hamid Karzai, rechazó ayer acusaciones de que su gobierno está negociando con delegados a una asamblea para asegurar que la nueva Constitución del país incluya una presidencia fuerte.
El cuarto día de la Loya Yirga, o Gran Asamblea, fue interrumpido varias veces cuando grupos de delegados protestaron contra la propuesta de Karzai de debatir sobre un proyecto que otorgaría al presidente amplios poderes.
La protesta partió principalmente de seguidores de la Alianza Norteña, compuesta en gran parte por ex muyahidines (guerreros sagrados) dirigidos por el ex presidente Burhanuddin Rabbani.