El presidente iraní Mohammad Katami se pronunció ayer en Beirut contra toda escalada de la tensión en Oriente Medio y contra todo lo que pueda contribuir a desestabilizar la región.
"No queremos participar en una escalada en la región. Estamos en contra de todas las condiciones que puedan crear inestabilidad en la región", declaró Katami, en el segundo día de su visita a Líbano, ante una multitud de casi 50,000 personas en el estadio de la ciudad deportiva de Beirut.
Por su parte, el líder de la guerrilla libanesa Hezbolá dijo ayer que cuenta con el respaldo del presidente iraní pese a las demandas de Estados Unidos para suspender el apoyo internacional a ese grupo.
En declaraciones a la estación de televisión de Hezbolá tras reunirse con Katami, el jeque Hassan Nasrallah dijo que no había diferencias con Irán, que ha proporcionado asistencia al grupo guerrillero.
Los analistas esperaban que Katami, que cumple la primer visita al Líbano de un líder iraní desde la revolución islámica de 1979, buscara limitar la lucha del grupo.