Kate McCann, la madre de Madeleine, abandonó tras varias horas de interrogatorio sobre la desaparición de su hija, la sede de la Policía lusa, después de ser declarada "sospechosa" en el caso, por lo que no podrá abandonar el país.
Según fuentes oficiales, los investigadores portugueses han encontrado indicios que avalan sus teorías en el análisis de restos biológicos recogidos en el apartamento, el automóvil y efectos personales de la pareja.