La candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, ganó los comicios del domingo, pero tendrá que medirse con el exministro Pedro Pablo Kuczynski en una segunda vuelta, en la que la sombra del gobierno de su padre Alberto Fujimori será un factor determinante.
Keiko Fujimori, de 40 años, que durante toda la campaña encabezó las encuestas, no ha conseguido superar el 50% de los votos que le hubieran evitado tener que disputar una segunda vuelta, que está prevista para el próximo 5 de junio.
Para esta segunda vuelta Keiko deberá enfrentar el peso del voto antifujimorista, que recuerda la corrupción y la violación a los derechos humanos durante el gobierno de su padre, el encarcelado expresidente Alberto Fujimori (1990-2000).
El sentimiento antifujimorista, que se ha reforzado en multitudinarias manifestaciones contra su candidatura, puede costarle, por segunda vez, el objetivo de la Presidencia, como le ocurrió en los comicios de 2011.
En su segundo intento por lograr la Presidencia, Keiko ha tratado de desmarcarse de la herencia del gobierno de su padre, preso por delitos de corrupción y violación a los derechos humanos.
Con más de 20 años de experiencia política a sus espaldas, desde que en 1994 se convirtiera, con solo 19 años, en la primera dama más joven de América, tras el divorcio de sus padres, Keiko intenta rebajar su perfil de mano dura, heredado del gobierno de su padre, con una permanente sonrisa ante las preguntas más incómodas.
En sus primeras declaraciones tras conocer los primeros recuentos rápidos, Keiko aseguró que “este nuevo mapa político que se ha dibujado nos muestra claramente que el Perú quiere la reconciliación y que no quiere más peleas”.
En un intento por reducir el voto antifujimorista, Keiko, del partido Fuerza Popular, ha llegado a firmar en esta campaña un documento en el que se “compromete al respeto irrestricto del orden democrático y los derechos humanos.”
También se ha comprometido a ser “drástica en la lucha contra la corrupción” y que respetará “la independencia de los poderes” del Estado y no utilizará “el poder político para beneficiar a ningún miembro de mi familia.”
En esta campaña, la hija del “chino”, apodado así por sus rasgos orientales, ha debido afrontar varias manifestaciones.
Detalles
39.4% de los peruanos le otorgó su voto a Keiko Fujimori, convirtiéndola en la primera fuerza electoral del país.
21.3% del electorado prefirió la propuesta del exministro Pedro Pablo Kucyznski.
Por otro lado, la diputada Verónika Mendoza, candidata del izquierdista Frente Amplio, obtuvo el 18.6% de los votos.