El secretario de Estado John Kerry advirtió al Gobierno de Siria y a quienes lo apoyan en Moscú y Teherán que tienen una fecha límite en agosto para iniciar una transición política que retire del cargo al presidente Bachar al asad, o se arriesgan a las consecuencias de un nuevo enfoque por parte de Estados Unidos para terminar con la guerra civil que se ha prolongado cinco años.
Pero dadas las diversas amenazas estadounidenses no cumplidas durante el transcurso del conflicto en la nación árabe _desde el haber dicho hace cinco años que los días de Asad "estaban contados" a la promesa de acción militar si se utilizaban armas químicas_ no está claro qué efecto pudiera tener el ultimátum.
Y es improbable que el gobierno del presidente Barack Obama, que se ha opuesto desde hace mucho tiempo a una participación de combate activa de Estados Unidos en Siria, incremente significativamente su presencia más allá de los 300 soldados de fuerzas especiales que ha autorizado.