El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, se entrevistó con el presidente egipcio, a quien conminó a mantener la unidad y las reformas.
Advirtió a los políticos del país que deben superar sus diferencias para apuntalar la maltrecha economía egipcia y mantener su liderazgo en el Medio Oriente. Kerry transmitió un mensaje similar al presidente Mohammed Morsi y a su ministro de Defensa y jefe del espionaje.
En una audiencia que superó las dos horas, Kerry y Morsi hablaron de la paz en el Medio Oriente, Siria e Irán, la economía, el panorama político y los derechos humanos en Egipto, según un funcionario del departamento de Estado que no fue autorizado a informar de la sesión privada y habló a condición de guardar el anonimato.
Estados Unidos teme que la continuada inestabilidad de Egipto perjudique al resto de la región.
Los funcionarios estadounidenses indicaron anteriormente que Kerry pensaba plantear la importancia de conservar el acuerdo de paz con Israel, aumentando la represión al tráfico de armas enviado de contrabando a los islamistas en la Franja de Gaza y dando mayor atención a la península de Sinaí, cada vez más agitada por los insurgentes islamistas al mismo tiempo que sigue desempeñando un cometido positivo en la guerra civil de Siria.
Tras el encuentro de Kerry con el ministro de Defensa, el general Abdel-Fattah el-Sissi, se informó que analizaron “la forma de respaldar la cooperación militar entre ambos países, en vista de las estrechas relaciones”.