La campaña electoral de EU comenzó su recta final ayer, festivo por el día del Trabajo, con un cambio de estrategia del candidato demócrata, John Kerry, para salvar la distancia que le separa de su rival, el presidente George W. Bush.
Ambos candidatos se encuentran de gira electoral por los estados del Medio Oeste, algunos de los cuales figuran entre los más disputados de cara a los comicios presidenciales del 2 de noviembre.
Pero lo hacen en condiciones muy distintas. Bush ha salido reforzado de la Convención Nacional Republicana que se clausuró el jueves pasado en Nueva York, mientras que Kerry se ha visto obligado a salir al contraataque para tratar de recuperar terreno a menos de 57 días para las elecciones.
La ventaja de 11 puntos a favor de Bush que revelan las encuestas, después de meses de empate técnico, ha forzado a Kerry a remodelar su campaña, que incorporará o dará un papel más relevante a varios asesores cercanos al ex presidente Bill Clinton.
La campaña de Kerry alega que esos cambios estaban previstos desde hace tiempo, que las diferencias en los sondeos son circunstanciales y que sus planes siempre habían sido dejar la imagen más agresiva para los dos últimos meses.
Durante este fin de semana Kerry ha consultado por teléfono en dos ocasiones al propio ex mandatario, Bill Clinton.
Entre los cambios más relevantes figura el ascenso del respetado John Sasso, un viejo aliado de Boston, quien se convierte en asesor principal del senador por Massachusetts en los actos de campaña.
Además, se incorporan al equipo de manera formal el ex asesor de prensa de Clinton, Joe Lockhart y Doug Sosnik, antiguo director político de la Casa Blanca.
Clinton recomendó a Kerry que se muestre más agresivo en sus ataques al gobierno de Bush y haga hincapié, en especial, en los datos económicos y en la situación en Irak.
Kerry tratará de alcanzar a Bush
El candidato demócrata escuchó los llamados para que cambiara de estrategia.