El secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, dijo que es "prematuro" hablar de la posible retirada de las Farc de la lista de organizaciones consideradas terroristas por el Departamento de Estado, porque aún no hay acuerdo de paz en Colombia.
"Es completamente prematuro y poco apropiado hacer esa pregunta porque no hay paz, nada ha ocurrido para que esa pregunta sea relevante", dijo Kerry en una conferencia de prensa junto al presidente colombiano, Juan Manuel Santos.
"Si se alcanza la paz y hay una razón para pensar en ello, pensaremos en ello, pero ahora no es el momento", agregó.
Preguntado por si Estados Unidos estaría dispuesto a suspender sus órdenes de detención contra los cabecillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) buscados por narcotráfico, Kerry se limitó a indicar que Washington y Bogotá tienen una "fuerte relación entre sus fuerzas de seguridad, y una relación en los temas de extradición".
"El proceso de extradición se apoya en las decisiones de dos naciones soberanas, y respetamos eso. Y así seguiremos operando, cuando sea apropiado, buscaremos la extradición, pero los países (donde se encuentra el sujeto) tendrán que decidir" cómo proceder, sostuvo Kerry.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) están en la lista de organizaciones terroristas del Departamento de Estado desde 1997, lo que prohíbe a los estadounidenses entablar cualquier transacción de negocios con el grupo y congela las propiedades y bienes que puedan poseer en Estados Unidos.
Esta semana, el enviado especial para el proceso de paz colombiano en el Departamento de Estado, Bernie Aronson, dijo que la posible retirada de las Farc de la lista dependerá de una serie de condiciones.
"Si las Farc se desarman por completo, se distancian de muchas de las actividades ilegales que han llevado a cabo y atraviesan un proceso de separación de todas sus antiguas actividades criminales, entonces" la designación terrorista "podría ser revisada", afirmó Aronson.
Justicia significativa
Por otra parte, Kerry recordó al presidente colombiano que Washington espera ver una "justicia significativa" para los abusos y crímenes de guerra cometidos tanto por la guerrilla como por actores estatales durante el medio siglo de conflicto en el país andino.
"Se cometieron terribles abusos de derechos humanos no solo por parte de los grupos rebeldes, sino también por el Gobierno, por los paramilitares", dijo Kerry.
"Esos abusos también tienen que acabar y debe haber rendición de cuentas", añadió.
El titular de Exteriores estadounidenses recordó que, cuando era ministro de Defensa de Colombia, Santos ayudó al país a "afrontar un oscuro capítulo" de su historia, el de las ejecuciones extrajudiciales conocidas como "falsos positivos".
Compromiso
- La Casa Blanca precisó que el nuevo plan, por el que Barack Obama pedirá al Congreso más de $450 millones para el año fiscal 2017, se aplicará "en caso de un acuerdo de paz con las Fuerzas Revolucionarias de Colombia", algo que el Gobierno de Santos espera cerrar en marzo.
- Santos confió en que el Congreso estadounidense, controlado por la oposición republicana, apruebe esos fondos, y que si un republicano llega al poder en enero de 2017, siga comprometido con "Paz Colombia".
- "En Estados Unidos he podido percibir un tremendo apoyo de la inmensa mayoría de los norteamericanos, también de los congresistas" republicanos con los que se ha reunido durante su visita a Washington, aseguró el presidente colombiano Juan Manuel Santos.