El presidente argentino Néstor Kirchner afirmó ayer que "uno de los objetivos fundamentales" de su Gobierno es "vencer la cultura de la impunidad" en una entrevista concedida al diario israelí Haaretz, publicada ayer por el diario madrileño El País.
"Durante años hubo una parálisis nacional producto de la cultura de la impunidad", afirmó Kirchner en una entrevista efectuada en Buenos Aires.
En su opinión, el tema de los desaparecidos durante la dictadura militar (1976-83) que organismos defensores de los derechos humanos cifran en 30,000 personas es un asunto "muy grave".
"Uno de los principios fundamentales que hemos defendido es el de la justicia, la memoria, vencer la cultura de la impunidad", afirmó el mandatario quien asumió su cargo hace casi dos meses, mencionando también los delitos económicos.
El artículo precisa que Kirchner se reunió la víspera en la capital argentina con dirigentes de la comunidad judía local, días después de asistir a la conmemoración del atentado perpetrado en 1994 contra la sede de la mutual israelita argentina (AMIA) que costó la vida a 85 personas.
"Debemos volver a facilitar la labor de un poder judicial independiente", sostuvo Kirchner, quien durante el encuentro con dirigentes de la comunidad judía anunció que hará públicos "todos los documentos (que están) en manos de diferentes cuerpos de la Policía" sobre las investigaciones del atentado contra la AMIA por el que hasta ahora no ha habido ningún condenado.
"Los atentados contra la AMIA y la embajada de Israel (1992, 29 muertos) fueron nuestro 11 de septiembre", opinó Kirchner en alusión a los atentados perpetrados en Estados Unidos ese mismo día de 2001.
"En este país no ha habido un sentido claro de los valores, de la justicia y de la independencia del poder judicial y así hemos llegado a esta situación lamentable", afirma el mandatario argentino.
Legisladores a favor del Plan Colombia argumentaron que se estaba ganando la guerra contra las drogas en ese país, apuntando a estadísticas como la reducción de la superficie cultivada con coca y bajas en el número de secuestros y asesinatos.
"¿Cómo se puede cortar este programa ahora que está finalmente funcionando?" preguntó el legislador republicano Mark Souder, durante el debate.
Pero los opositores argumentaron que el Plan Colombia sólo logró desplazar la producción de drogas a los países vecinos. "Es como un globo. Reaparece en otro lado", dijo David Obey, del Partido Demócrata.