El secretario general de la ONU Kofi Annan, nuevamente en primer plano por el escándalo del programa de petróleo por alimentos para Irak, dijo que no tiene intenciones de renunciar y seguirá adelante con su plan de reforma de las Naciones Unidas.
"Tomo en serio las denuncias en mi contra"", dijo Annan al diario francés Le Figaro. "Por eso quise que el Comité Investigador Independiente dirigido por el ex presidente de la Reserva Federal Paul Volcker realizara una investigación".
El comité informó que volvería a investigar a Annan al conocerse un mensaje electrónico según el cual él tal vez sabía más de lo que reconocía.