Dificultad para marcar su teléfono celular, necesidad de utilizar zapatos especiales por deformidad en los pies, cambios en la fisionomía de las personas, son algunas de las características de un paciente con acromegalia.
La acromegalia es una enfermedad ocasionada por la excesiva secreción de la hormona de crecimiento, debido a la existencia de un tumor benigno en la glándula pituitaria, la cual provoca un crecimiento anormal de las extremidades, tejidos blandos y órganos internos.
Aproximadamente se presenta en 6 de cada 100,000 adultos. Se calcula que en el mundo existen entre 40 y 50 pacientes con acromegalia por cada millón de habitantes.
En Panamá, la población conocida con esta enfermedad es de 45 personas en promedio.
La acromegalia no siempre es fácil de reconocer.
El doctor Pablo Fletcher, del Servicio de Endocrinología de la Caja de Seguro Social (CSS), dijo que una vez diagnosticada la enfermedad, el tratamiento inicial es quirúrgico.
Manifestó que en casi todos los casos hay que operar al paciente, por lo que el cirujano necesita realizar una adenomectomía hipofisiaria, que consiste en remover el adenoma productor de hormona de crecimiento, y luego un seguimiento médico.
Fletcher recomendó el empleo de octeotride, el cual ayuda al paciente a recuperar el tamaño normal de sus órganos y extremidades.
Dijo que este producto lo ofrece la CSS logrando buenos resultados en el paciente.
En tanto, la Administración de Drogas y Alimentos (FDA por sus siglas en inglés) aprobó el nuevo fármaco somavert, el cual normaliza los niveles de la hormona IGF-I (que es el factor de crecimiento similar de la insulina -I), la cual está relacionada con el desarrollo de la acromegalia.
Expertos indican que el fármaco ayuda a controlar los síntomas de la acromegalia.
Aunque la enfermedad no se cura, puede ser controlada.