La Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) envió ayer un "mensaje amenazador" a Irán, al que reprobó su programa nuclear pero sin trasladar el caso al Consejo de Seguridad de la ONU, evitándole así sanciones internacionales.
Reunidos en Viena, los 35 miembros del Consejo de Gobernadores de la AIEA adoptaron una resolución consensuada entre europeos y estadounidenses que condena a Teherán por haber incumplido sus obligaciones en materia de no-proliferación, al desarrollar secretamente y durante casi 20 años un ambicioso programa nuclear.
La resolución, que dosifica firmeza y flexibilidad, "envía un mensaje muy serio y amenazador a Irán", estimó el director general de la AIEA, Mohamed El Baradei. "El mensaje es bastante claro", insistió antes de agregar que éste era "un gran día para la paz, el multilateralismo y la no proliferación".
Dicha medida podría acarrear sanciones internacionales para Irán. Al evitar el Consejo de Seguridad a Teherán, la resolución garantiza paralelamente a los europeos la continuación de la colaboración del régimen islámico con la AIEA.
El dirigente recordó los recientes ataques en Turquía, al señalar que los terroristas "lo hicieron en un país más débil intentando golpear a Inglaterra", que participó de la invasión a Irak.