Los científicos la llaman la "paradoja" de la anestesia: el hecho de que algunos anestésicos pueden empeorar el dolor después de una operación quirúrgica.
Según un nuevo estudio, los llamados fármacos anestésicos "nocivos" -utilizados comúnmente en todo el mundo- estimulan las neuronas para que provoquen irritación tiempo después de que pasó la operación.
La investigación en Estados Unidos, publicada en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias (PNAS), podría conducir a un uso más extenso de los pocos anestésicos que no tienen este efecto secundario.
Los científicos afirman, sin embargo, que actualmente la resolución de dolor postoperatorio es una prioridad para los anestesistas.