La Asamblea General de la ONU concluirá mañana, lunes su 64 período de sesiones, que ha sido presidido con discreción por el diplomático libio Ali Treki y durante el que sus 192 miembros abordaron asuntos como el desarme nuclear, el tráfico de personas o las catastróficas inundaciones en Pakistán.
Treki será precisamente el encargado de encabezar la ceremonia de clausura de esta edición del foro de Naciones Unidas, a la que también asistirá el secretario general del organismo, Ban Ki-moon.
A lo largo de los últimos doce meses, la Asamblea General ha abordado algunos de los asuntos más espinosos de la actualidad internacional, como el conflicto entre israelíes y palestinos o el estatus de Kosovo.
El foro de Naciones Unidas respaldó el pasado noviembre, tras un debate intenso, el contenido del polémico informe Goldstone que acusa a Israel y Hamás de posibles crímenes de guerra durante el conflicto en Gaza de diciembre de 2008 y enero de 2009.
A lo largo de estos meses se dio impulso al lento proceso de reforma del Consejo de Seguridad, el máximo órgano de poder del organismo, que sus críticos consideran que refleja todavía la realidad superada de la Guerra Fría.
Por otro lado, tras una intensa actividad diplomática, la Asamblea respaldó el pasado jueves una mediación europea para resolver el conflicto de Kosovo tras la opinión de la Corte Internacional de Justicia (CJI) favorable a la declaración de independencia del territorio balcánico.
Treki dará paso el martes a su sucesor, el ex presidente de la Confederación Helvética Joseph Deiss, elegido el pasado junio por la Asamblea General de la ONU como el presidente del próximo 65 período de sesiones del órgano multilateral.