El gran crecimiento de la población urbana china, que llega a más de 560 millones de personas, ha causado que más de la mitad de las ciudades estén inundadas de basura, advirtieron expertos.
Los desperdicios, dijeron, son un "tumor" en al menos 400 de las 688 urbes del país, donde a los desechos domésticos se une la basura industrial, que alcanzó 1.340 millones de toneladas el año pasado.