Para los empresarios dedicados al reciclaje, este es el negocio del futuro. En Panamá se puede recuperar toda clase de materiales como latas, aluminio, bronce, cobre, bronce, cartón, papel (de colores y blanco), periódicos, plástico, vidrio, tela y otros materiales que pueden ser reparados y vendidos, a pesar que no existían datos precisos sobre la magnitud de esta actividad.
Con los planteamientos de los recicladores coincide Francisco Rivas, de la Asociación para la Promoción de Nuevas Alternativas de Desarrollo, quien señaló que existe un crecimiento "desbordante" del reciclaje en Panamá, lo cual ha llevado a esta actividad a convertirse en uno de los rubros de exportación más importantes (aproximadamente, ente 12 a 15 millones balboas anuales).
Rivas expresó que es un buen negocio, pero miles de personas son explotadas de manera inmisericorde en los sitios de disposición final (pepenadores). "A los trabajadores de la calle, los trabajadores de recolección, principalmente, no se les paga salario mínimo, ni condiciones mínimas, pues el material recuperado es muy barato aquí, mientras que es muy caro afuera. La diferencia se la llevan unos pocos recicladores", recalcó.
Para Rivas, es importante que el centro de recuperación de materiales se haga donde se que producen los desechos, antes incluso de que sean recolectados y no al final del ciclo, en el relleno.
Pero al final del túnel parece haber una luz, ya que las autoridades de la Alcaldía de Panamá con apoyo de la Corporación Andina de Fomento (CAF) realizan los estudios de prefactibilidad y factibilidad para dar luego en concesión en menos de un año el relleno sanitario de Cerro Patacón.
De acuerdo con el arquitecto y asesor de la Alcaldía de Panamá, René Paniza, se busca que este sitio se convierta en un relleno controlado para lograr eliminar los gases tipo de inverdanero, resolver el problema social de los pepenadores y tratar la basura de acuerdo con las leyes vigentes en materia internacional sanitarias y ambiental.