Adías de celebradas las elecciones municipales en Nicaragua, el país recuperó la calma a la espera de los resultados finales de la consulta del domingo y tras una jornada protagonizada por denuncias de manipulación y actos de violencia.
Aunque sin confirmar por las autoridades nicaragüenses, fuentes de la oposición identifican al menos dos muertos, durante los disturbios, decenas de heridos y cuantiosos daños materiales.
En Managua, la capital nicaragüense y principal plaza política en disputa, que retomó ayer paulatinamente la calma, aún quedan rastros de las protestas de oficialistas y opositores, que se enfrentaron con palos, piedras, armas blancas y de fuego en diferentes calles de la ciudad.
La Policía Nacional mantiene desplegada sus fuerzas en la sede del Consejo Supremo Electoral (CSE), en los principales partidos políticos que participaron en la contienda y otros puntos del centro urbano.
Un informe policial señaló que los enfrentamientos dejaron al menos cuatro personas heridas de bala, decenas de lesionados, cuantiosos daños materiales, pero ningún muerto.
Fraude.
El Partido Liberal Constitucionalista (PLC), opositor, solicitará la revisión de los escrutinios de las elecciones municipales, que considera un "burdo fraude" del gobierno sandinista, y pedirá ayuda a la comunidad internacional, dijo su vocero, Leonel Teller.
En tanto, Montealegre, declaró al Canal 2 de la televisión local que "hay algo aquí que huele mal, que huele feo y el responsable es el CSE".
"Las actas que tenemos dicen que yo gané", aseguró Montealegre.