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A la caza de la hembra fértil

Panamá está libre del gusano barredador, sin embargo, es punto de encuentro de científicos de Estados Unidos, México y de países de Sudamérica para tratar el tema.


NUESTRO PAÍS es uno de los más privilegiados, ya que por su posición geográfica se presta para realizar diferentes investigaciones que sirven para el desarrollo humano. Un ejemplo es la Planta de Tratamiento de Moscas Estériles catalogada por científicos como una de las más modernas en América Latina.
En las instalaciones se realizan tratamientos a moscas con la finalidad de evitar el desarrollo del gusano barrenador que afecta a cualquier animal o humano de sangre caliente con una herida, en donde las moscas depositan sus huevos y se desarrolla este animal invertebrado, que causa tanto daño, específicamente en el ganado, uno de los animales más afectados.
Para combatir esta plaga se realizan diferentes estudios. El Servicio de Investigación Agrícola (ARS por sus siglas en inglés), que es dependiente del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), es uno de ellos. Lo curioso es que las investigaciones son lideradas por cuatro panameños dirigidos por investigadores americanos.
Los investigadores panameños se encargan de la ecología, fisiología y comportamiento de la mosca del gusano barrenador, las cuales realizan desde 1995 en diferentes partes de nuestro país para saber el comportamiento de ésta, qué distancia recorre, cómo se comporta en diferentes hábitats, colocando trampas para ver si el método de dispersión es efectivo y llega hasta el suelo en donde tiene que hacer su ciclo con las moscas fértiles y poder llegar a erradicarse.
Desde el año de 1995 hasta el 2000, la función de los investigadores de ARS fue realizar trampeo, monitoreo de las moscas. A partir del 2001, el equipo trabaja con la fisiología del insecto. Viaja al extranjero para colectar moscas de otros países como Costa Rica, Jamaica para crear la parte genética, que está en desarrollo actualmente.
El Servicio de Investigación Agrícola tiene un vínculo estrecho con la Comisión Panamá-Estados Unidos para la Erradicación del Gusano Barrenador COPEG, con el proyecto del gusano barrenador. Apoya en el ámbito agropecuario en este problema, facilitándole información sobre la posibilidad de dispersión del gusano en el área.
Según Jorge Castillo, asistente de investigación de ARS, la que define el comportamiento es la hembra, ya que el ciclo del gusano barrenador es muy sencillo, una vez que salgan moscas adultas lo primero que hacen es alimentarse, luego copulan (sólo lo hace una vez con un macho), después busca cualquier herida en animal o persona y deposita los huevos.
Castillo dijo que lo que se busca es dispersar la mayor cantidad de machos estériles para crear una lucha interna por una hembra fértil, y ésta al ser sobrepoblada, aumenta las probabilidades de que un estéril llegue a la hembra, con lo que se disminuye el ciclo hasta desaparecer.
Castillo añadió que Panamá está libre de este gusano desde el 12 de julio de 2006, porque este método ha sido exitoso desde que se inició en Estados Unidos, bajando hacia México y todo Centroamérica.
Las investigaciones han permitido, bajar los costos de producción, hacer más efectiva la erradicación del gusano barrenador, con la creación de los machos estériles, y crear un programa de erradicación con otro tipo de insectos, que también pueden llegar a ser dañinos para la agricultura o seres humanos. Cuando la moderna planta se establezca en su totalidad, el laboratorio de bioseguridad provisional pasará a nuevas instalaciones con otros científicos de Estados Unidos y más personal panameño, donde un gentrángenico tratará de crear una mosca que produzcan más cantidad de machos estériles.
Los investigadores realizan diferentes estudios a los que llaman "cepas", que son moscas de otros lugares como Costa Rica para hacer pruebas. También tienen "mutantes", que se consiguen, a través de cruces genéticos. Como su laboratorio es de bioseguridad, por consiguiente, sus investigadores trabajan con moscas fértiles. Todo está súper protegido para que no haya fuga. Lo que se quiere es que al criar moscas mutantes, con las silvestres que hay en nuestro país, se puedan hacer pruebas y crear, a través de la tecnología y la información genética, una cepa o un grupo de moscas que produzcan más machos para combatir este gusano.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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