El tiburón es considerado como una terrorífica bestia devoradora de hombres. Lo cierto es que, cada año, sólo unas cien personas son atacadas por tiburones en todo el mundo, y la mayoría de ellas vive para contarlo. La verdad es que estos animales parecen sentir poco interés por la gente y, de hecho, el ser humano no es un plato común en la dieta del tiburón.
Sin embargo, el temor que ocasiona el mamífero ha llevado a que la mitad de las especies que existían en los océanos desaparecieran en poco más de tres décadas. En algunas de ellas, como el tiburón martillo, las poblaciones han descendido hasta un 95%, según los datos aportados por la Asociación de la Conservación Mundial (IUCN, en sus siglas en inglés).
Bajo un riesgo importante se encuentra especialmente la cornuda común, una variedad de tiburón martillo, cuyas crías nadan principalmente en aguas poco profundas junto a las costas de todo el mundo para evitar a los depredadores.
Esta especie, según anunció la IUCN , será incluida en su Lista Roja del 2008 como 'amenazada' en todo el mundo, debido a la sobrepesca y a la alta demanda de sus aletas en el mercado asiático. La sopa con este ingrediente es tradicional en la dieta de muchos países.
En Panamá, el esfuerzo pesquero se incrementa cada año. Hay aproximadamente 1,500 pescadores industriales y 13,062 pescadores artesanales. Es necesario capacitar a toda la flota pesquera y reglamentar el uso de artes de pesca para que sean selectivas y disminuir las alarmantes cifras de captura incidental.
La pesca un gran enemigo:
Para la Fundación regional MarViva, establecida en Colombia, Panamá, Costa Rica y Ecuador, PRETOMA de Costa Rica, Mare Nostrum de España, el programa FAO-Sharks y otras organizaciones ambientalistas, esta matanza es resultado da la pesca indiscriminada, ilegal y cruel llevada a cabo por embarcaciones nacionales y extranjeras.
Según la directora ejecutiva de la Fundación MarViva, Gabriela Etchelecu, esta práctica fue prohibida por Canadá en 1994, Estados Unidos de América en el 2000 y por la Unión Europea en el año 2002. "En Panamá, cada vez más personas y organizaciones ambientales, solicitan acciones para detener los efectos que tiene esta cruel actividad en el ecosistema marino", dijo.
Los tiburones son los encargados de mantener la salud y equilibrio de los mares debido a su capacidad de eliminar las especies moribundas y limpiar el océano.