La Comisión Ballenera Internacional (CBI) acordó ayer prorrogar por una década las normas de protección vigentes en el santuario de cetáceos de la Antártida, al tiempo que rechazó la propuesta de Brasil y Argentina de crear una reserva en el Atlántico Meridional.
Tampoco aceptó el proyecto para establecer un área protegida en el Pacífico Sur, ya que la oposición del bloque de países balleneros, impidió que se obtuvieran los votos necesarios para su aprobación. La CBI debatió estas cuestiones durante la tercera jornada de su reunión anual.