La Comisión Europea (CE) presentó hoy su estrategia política de cara a 2010, un programa de prioridades marcado por el impacto de la crisis económica y que será revisado en otoño cuando el nuevo colegio de comisarios tome el relevo del actual.
El documento dado a conocer hoy es el primer paso de la planificación de las actividades para el próximo año y debe servir para comenzar los debates al respecto con los Estados miembros y el Parlamento Europeo y comenzar a perfilar el presupuesto comunitario.
Sin embargo, las elecciones europeas de junio y la posterior designación de una nueva Comisión dejan estas prioridades a expensas de las ideas del nuevo Ejecutivo, que el actual presidente, José Manuel Durao Barroso, aspira a liderar.
Por ahora, Bruselas avisa de que el impacto de la crisis financiera y económica seguirá siendo significativo en 2009 y 2010 y de que, por tanto, se centrará en la aplicación del plan de recuperación que ha diseñado.
También en el ámbito económico, la CE dará prioridad a la aplicación de la nueva fase de la Estrategia de Lisboa para el crecimiento y el empleo y tratará de mejorar el acceso de las pequeñas y medianas empresas europeas (pymes) a los mercados de terceros países.
Simultáneamente, la CE ve prioritarios otros asuntos, como la aplicación de los compromisos que se puedan pactar en la cumbre contra el cambio climático que tendrán lugar el próximo diciembre en Copenhague y la puesta en marcha de numerosas acciones en el ámbito de la libertad, la seguridad y la justicia.
La Comisión recuerda que si se completan los procesos de ratificación, 2010 podría ser el año en que se comenzasen a ver los cambios institucionales incluidos en el Tratado de Lisboa.