La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó su “profunda preocupación” por la destitución de Fernando Lugo como presidente de Paraguay en lo que considera “un juicio político altamente cuestionable”.
La CIDH considera que la rapidez con la destitución de Lugo por parte del Senado “plantea profundos cuestionamientos sobre la integridad del mismo” y “es altamente cuestionable”, ya que afecta a la jefatura del Estado y se llevó a cabo en 24 horas.
La Comisión considera que la manera en que el procedimiento de destitución se realizó “afecta la vigencia del Estado de Derecho en Paraguay”.
“La resolución sobre el procedimiento a seguir, aprobada por el Senado de Paraguay el 21 de junio, estableció que el presidente Lugo debía presentar su defensa al día siguiente y por espacio de dos horas”, relata en un comunicado la CIDH, que asegura que -según informaciones de prensa- al destituido mandatario se le denegó tiempo para preparar sus argumentos contra la destitución.
“La Comisión Interamericana considera inaceptable lo expedito del juicio político contra el presidente constitucional y democráticamente electo”.
La CIDH es un órgano autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA) con el objetivo de promover la observancia de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia.