El presidente de Bolivia, Evo Morales, afirmó que el voto en el referéndum sobre mandatos que se celebrará mañana obligará "a un reencuentro de las autoridades" del país y a la "reconciliación del pueblo boliviano".
En un acto celebrado en el Palacio de Gobierno de La Paz, Morales llamó a la participación en el referéndum revocatorio para "fortalecer la democracia y redefinir el nuevo escenario político" del país.
Más de cuatro millones de bolivianos están convocados hoy a una consulta que decidirá sobre la continuidad o revocación de Morales, su vicepresidente Álvaro García Linera y ocho de los nueve gobernadores regionales del país, la mayoría opositores.
"La participación de todos es importante para que en las próximas semanas haya un escenario para seguir avanzando hacia el bienestar de la patria", dijo Morales, quien recordó lo "inédito" de esta consulta porque, apuntó, "es la primera vez que el pueblo boliviano tiene derecho a revocar o reelegir".
El Mandatario indígena expresó su deseo de que mañana sea una jornada de "fiesta democrática" y reiteró que no teme la decisión del pueblo, porque "es mejor someterse al pueblo que someterse a ciertos intereses externos o internos".
Morales destacó que la consulta revocatoria supondrá un "examen ante los ciudadanos para gobernar mejor" y una "expresión de definiciones políticas".
Bolivia celebra hoy un referéndum sobre mandatos en un ambiente de incertidumbre y dudas sobre su eficacia para resolver la compleja crisis boliviana, donde el proyecto de refundación constitucional de Morales está enfrentado al movimiento autonomista emprendido por varios gobernadores opositores.
La consulta llega además precedida de una ola de protestas, entre ellas la huelga de hambre que aún mantienen varios prefectos de la oposición para exigir la restitución de la renta regional petrolera que el Gobierno ha destinado al pago de una ayuda a los ancianos.
Interrogante.
"La pregunta del millón" que todos se hacen en Bolivia es qué pasará después del revocatorio.
Nadie tiene certeza sobre el efecto que tendrá este plebiscito en la ya complicada crisis política boliviana, marcada por la creciente polarización entre el proyecto constitucionalista de Evo Morales y el plan autonomista que han emprendido sus opositores regionales al margen de las autoridades nacionales.
Los más optimistas opinan que la consulta de hoy puede acabar con el "desempate" de dos modelos políticos en pugna, pero otros creen que el revocatorio dejará las cosas igual y los pesimistas auguran una radicalización de la crisis.
El oficialismo espera que este referéndum cambie el mapa político regional y que algunos prefectos opositores, entre los que señalan a los de Cochabamba, Pando y Tarija, sean revocados.