La Cumbre de Cádiz busca renovar relaciones iberoamericanas
El secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias destacó entre las realidades actuales la existencia de un "nuevo y vigoroso regionalismo en América Latina, que quiere ser dueña de sus propias decisiones".
La comunidad iberoamericana de naciones buscará en el marco de la próxima Cumbre de Cádiz, que se celebrará el 16 y 17 de noviembre en esa ciudad del sur de España, un espacio para la "reflexión y la renovación" en la relación de los países iberoamericanos en base a las nuevas realidad de un mundo cambiante.
El secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, inauguró hoy en la Casa de América de Madrid el seminario "Iberoamérica hoy", "enmarcado en el espíritu de Cádiz", cuyo objetivo será dialogar durante dos días sobre los retos de futuro a los que se enfrenta la comunidad iberoamericana en un entorno de crisis económica.
El seminario, dijo, supone "una reflexión sobre el papel de las comunidades iberoamericanas de naciones en un escenario que ha cambiado mucho desde la celebración de la primera cumbre en 1991".
Iglesias destacó entre las realidades actuales la existencia de un "nuevo y vigoroso regionalismo en América Latina, que quiere ser dueña de sus propias decisiones".
Señaló, además, el cambio en el momento económico, en el que Latinoamérica consiguió "expandir su economía y superó la crisis mundial con bastante éxito", teniendo, hoy por hoy, un producto cercano a los 4,8 trillones de dólares.
El secretario general iberoamericano subrayó también la entrada en escena de nuevos actores, como China, y el regreso del interés de algunos países por América Latina, que cuenta con estados emergentes como Brasil, actualmente la sexta potencia del mundo.
En base a este nuevo escenario, Iglesias hizo referencia a las nuevas oportunidades que el espacio iberoamericano puede ofrecer para los países de ambos lados del Atlántico, a través del comercio y, sobre todo de la asociación entre las pequeñas y medianas empresas, un tema que se tratará, dijo, en la Cumbre de Cádiz.
Destacó, además, la importante aportación que desde la Península Ibérica (España y Portugal) se podría dar a América Latina en el campo de las infraestructuras, el transporte, la investigación, las economías verdes, las energías renovables o los recursos humanos.
"Existen nuevos intereses, nuevas realidades y nuevos puentes para cooperar", subrayó el secretario general iberoamericano, que hizo hincapié también en la potencia económica de la cultura, un terreno en expansión en Latinoamérica.
El secretario español de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica, Jesús Gracia Aldaz, destacó por su parte el "momento positivo de América Latina, "que está teniendo una oportunidad histórica y se proyecta al mundo como una realidad".
"En la península ibérica nos encontramos en una situación distinta, con una importante crisis en el seno de la Unión Europea, con Portugal y España como dos de los países más afectados", dijo.
Es el momento, añadió, de que ambos países "saquemos aprendizajes de Latinoamérica y de sus experiencias, y tenemos una oportunidad muy buena en la Cumbre de Cádiz".
Gracia Aldaz explicó que en la Cumbre se hablará de crisis económica y se seguirán dos ejes: el económico vinculado a crear empleo, a crecer, y al desarrollo social, con encuentros entre la pequeña y mediana empresa, y la Constitución de 1812 y su importancia en la construcción de la comunidad iberoamericana.
"La Cumbre es para España la oportunidad de una relación renovada en el marco del bicentenario de la Constitución. Buscaremos una relación de igualdad, confianza y respeto, también más equilibrada", aseguró.
"Esperamos que sea también -dijo- la consolidación del carácter incluyente de las conferencias iberoamericanas, respetando los proyectos y procesos internos de cada país".
Gracia Aldaraz resaltó que España es "un aliado fiable y sólido de América Latina. Siempre lo hemos sido y los seguiremos siendo".
"Para España es muy importante la dimensión americana, es una alianza del futuro y nosotros debemos ser para ellos el anclaje ibérico", concluyó.