La Cumbre de Primeras Damas, a la que han acudido representantes de 26 países, concluyó hoy en Kuala Lumpur con una declaración en favor de la protección de los menores y su acceso a la educación, la sanidad y la vivienda.
"Nuestra visión es que nuestros hijos tengan acceso a la salud y a una educación de calidad y libre en la que aprendan las habilidades necesarias para convertirse en los dirigentes del futuro", indicó la primera dama de Malasia, Rosmah Mansor, durante la clausura de este primer encuentro.
Mansor instó a los participantes a tomar iniciativas por su cuenta para mejorar la calidad de vida de los niños y a conseguir recursos dentro de la comunidad internacional y sus propios países.
Ningún país desarrollado ha enviado representantes en esta cumbre, por lo que Mansor invitó a las primeras damas ausentes a participar en la próxima edición, que se celebrará en 2012 también en Malasia.
Durante tres días, las primeras damas y sus delegaciones se han reunido para debatir sobre el futuro de la infancia, al tiempo que asistieron a varios espectáculos de música, baile, a un desfile de moda e, incluso, tomaron el té con la reina Tuanku Nur Zahirah.
La declaración final, que será enviada a la ONU y no tendrá carácter vinculante, establece unos objetivos relacionados con los menores que serán revisados dentro de dos años.
Durante la última sesión, la mayoría de las primeras damas y sus representantes ensalzó los programas de sus respectivos gobiernos en favor del menor, aunque también señaló algunos de sus problemas.
La primera dama de Kiribati, Meme Tong, lamentó el impredecible futuro de los niños de su país cuando el archipiélago se hunde debido al calentamiento global.
Mientras que la ministra de Asuntos Sociales de Sudán, Fatima Ahmad Al Bashir, destacó el esfuerzo de su Gobierno para impedir que se recluten menores como soldados o militantes.
La mayoría de las participantes africanas viajaron con un elevado número de delegados, cerca de 30 la mozambiqueña o unos 20 la nigeriana, lo que ha sido criticado por el gasto que representa para sus países.
También ha sido notorio el afán de protagonismo de la anfitriona, que en los carteles de promoción ha intercalado frases suyas con otras de Mahatma Ghandi o Albert Einstein.
Uno de los momentos más distendidos llegó cuando la paraguaya Mercedes Lugo tuvo que explicar que ella es la primera dama de su país porque el presidente y su hermano, Fernando Lugo, es sacerdote católico.
Algunos delegados reaccionaron con sonrisas y comentarios jocosos a la metedura de pata de la primera dama de Sri Lanka, Shiranthi Rajapaksa, quien situó erróneamente a su país en el Sudeste Asiático.
Un grupo de niños de varias nacionalidades presentó una declaración dedicada a todos los gobiernos sobre su preocupante situación en el mundo.
"Cada año, nueve millones de niños mueren antes de cumplir los cinco años por causas que son evitables. Sabemos que, pronto, asumiremos nuestro papel como líderes, pero cómo vamos a hacerlo cuando 115 millones de nosotros no va al colegio?", lamentó una estudiante malasia de 16 años.
A la cumbre han asistido las primeras damas de Malasia, Paraguay, Jamaica, Albania, Laos, Sri Lanka, Kiribati, Ghana, Guinea Bissau, Mauricio, Mozambique, Nigeria, Seychelles, Sierra Leona y Zambia, mientras que las de Irán y Ecuador enviaron a una representante.
También estuvieron presentes los ministros de Asuntos Sociales y de la Mujer de Azerbaiyán, Guinea Ecuatorial, Indonesia, Mozambique, Omán, Qatar, Seychelles, Sri Lanka, Sudán, Túnez, Emiratos rabes Unidos, Yemen y Zambia