El Parlamento de Argentina convirtió en ley un proyecto que establece la obligatoriedad de impartir un programa integral de educación sexual a los alumnos de escuelas estatales y privadas del país.
Con el apoyo del oficialismo y la mayoría de las fuerzas opositoras, el Senado aprobó por 55 votos a favor y uno en contra la iniciativa que ya había recibido el visto bueno de la Cámara de Diputados.
La norma, que abarca tanto al nivel básico como al medio y cuenta con el rechazo de la Iglesia católica local, especifica que como educación sexual integral se entiende "la que articula aspectos biológicos, psicológicos, sociales, afectivos y éticos".
Además de disponer la creación del Programa Nacional de Educación Sexual Integral en el ámbito del Ministerio de Educación, la ley dice que las jurisdicciones involucradas "garantizarán la realización obligatoria, a lo largo del ciclo lectivo, de acciones educativas sistemáticas en los establecimientos escolares".
También aclara que cada comunidad educativa incluirá en el proceso de elaboración de su proyecto.