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La era de los robots

Un gran reto de los expertos en robótica es la creación de un robot de total apariencia humana y su aplicación en las distintas faenas de la vida de los mortales.


La revista científica Nature dio a conocer uno de los mayores avances científicos en el campo de la inteligencia artificial: La creación de robots capaces de fabricar otros sin la intervención de la mano humana.
Décadas atrás hubiera parecido el tema de una película de ciencia ficción. Pero esta es la realidad. Hoy día varios científicos trabajan en sus laboratorios para que la era de los robots se consolide antes de lo previsto.
Hod Lipson y Jordan Pollack, fueron los que diseñaron el ordenador que ha traído al mundo un nuevo debate sobre el límite del desarrollo de las nuevas tecnologías y despierta el temor a la posibilidad de la existencia de máquinas con vida propia al margen del dominio del hombre.
Para consolidar los avances, los robots son utilizados en industrias, en el espacio, como entretenimiento. Recientemente, se realizó una copa de fútbol con robots, la edición 2006 de la "Robocup".
En ésta, los robots repartidos en 440 equipos, participaron en diferentes categorías: "Talla pequeña" para los de menos de 18 cm de altura, "media" para los que no superan los 50 cm, "cuadrúpedos" para los aparatos que parecen perros, y "humanoides" para los que intentan imitar lo mejor posible a las verdaderas estrellas del balón.
Aproximadamente 2, 500 investigadores y técnicos, entre los cuales había un millar de estudiantes, se ocuparon de estas pequeñas maravillas de la tecnología, para que se enfrentaran entre sí en 52 canchas.
Pero la creación de robots no termina allí. Hoy tenemos hasta "Robots-dependientes", que atienden a clientes de grandes almacenes. Se trata de "Enon", quien desde hace unas semanas está a prueba en Tokio y recibe a los clientes de un supermercado de Oita, en el suroeste de Japón, con saludos e indicaciones varias que permiten a los compradores acceder mejor a los productos del centro.
Ese robot mide 130 centímetros de altura y es el más bajito de los dependientes de los grandes almacenes Jusco Park Place Oita, pero sin duda es un duro rival de sus compañeros y compañeras de trabajo en lo que se refiere a la atención y amabilidad deparados a los clientes.


"Enon" es capaz de interactuar con las personas que acuden a comprar a Jusco Park por medio de la voz y de una pantalla que se usa mediante el tacto. Además, su desplazamiento sobre ruedas le permite acompañar y guiar al cliente que no sabe dónde encontrar los productos deseados.
No sólo detecta la presencia de las personas y ofrece su ayuda a los clientes, sino que también puede ser utilizado para retirar basura y desechos en los grandes almacenes.
Los robots no sólo están en almacenes. A decenas de millones de kilómetros de distancia, el Rover Spirit está sobreviviendo a duras penas al invierno marciano. Arrastrando una rueda frontal inoperativa, el ingenio estuvo a punto de no ser capaz de subir colina arriba lo suficiente como para conseguir unas condiciones de iluminación que permitieran la carga de sus baterías solares.
El Spirit ha sobrevivido a este reto, pero a medida que envejezca, en el futuro dejará de tener tanta suerte. Afortunadamente, tiene misiones de reemplazo (la Phoenix se dirigirá al Polo Norte marciano en 2007, y el Mars Science Laboratory lo hará dos años después).
Mientras tanto, los ingenieros del JPL están buscando soluciones de futuro, diseñando una nueva generación de robots exploradores que tenga más medios para enfrentarse a los problemas en el espacio. Para ello, están inspirándose en los humanos, así como en otros animales.


También se ha construido el robot LEMUR IIb, con un cuerpo redondo parecido a una caja de galletas y cuatro pequeñas extremidades. Al contrario que el equipo de robots de descenso, el LEMUR IIb puede trepar paredes por sí mismo.
Puede imaginárselo como una mano con cuatro dedos. Así, el robot se aferra a la superficie rocosa, apretándose contra la cara de la colina a medida que se balancea y lentamente se desplaza hacia arriba, pareciendo un orangután.
El hermano del LEMUR IIb, llamado LEMUR IIa, es otro que los científicos están desarrollando, pero con una misión en mente distinta: ayudar a los astronautas en construcciones y reparaciones espaciales.
Este se parece más a un cangrejo que a un orangután. También tiene un cuerpo circular, y se apoya en la punta de seis patas con las que se desplaza. El robot, de medio metro de altura, cuado llega a su destino se yergue sobre tres patas mientras gira las demás extremidades, revelando herramientas en cada articulación de las mismas: Cámaras, linternas o llaves.

 

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239350
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América