La Reserva Federal (Fed), el banco central estadounidense, evaluará mañana la reanudación del crecimiento y las sacudidas inflacionarias en Estados Unidos, que bien la podrían empujar a abandonar sus promesas de que sólo aumentaría lenta y gradualmente las tasas de interés.
Mañana se reunirá el comité de política monetaria de la Fed para volver a analizar el nivel de su tasa interbancaria diaria, que fue llevada a 1% en junio de 2003, la más baja desde 1958. Como es habitual, difundirá un comunicado hacia las 14H15 (18H15 GMT).
La aplastante mayoría de los analistas no espera que el banco central aumente sus tasas, a pesar de que los mercados obligatorios estiman en un 9% las posibilidades de que se incremente un cuarto de punto a partir de esta semana.
"No modificará las tasas, pero hará lo posible para preparar las condiciones para un fortalecimiento monetario", asegura el economista independiente Joel Naroff.
En efecto, el panorama económico mejoró significativamente desde la última reunión de la Fed a mediados de marzo, con la consolidación del crecimiento, que parece haber llegado a una tranquila velocidad de crucero.
Esta calma empujaría a la Fed a incluir tres cambios sutiles en su comunicado de mañana.