La "feijoada" (fabada), un cocido de frijol con varias carnes de cerdo y de vaca que es considerado el plato más típico de la culinaria brasileña, también es un símbolo de la resistencia de Brasil a la dictadura de la etiqueta europea durante la colonización portuguesa, según una moderna teoría.
Esa por lo menos es la tesis del historiador brasileño Almir El-Kareh, profesor del Departamento de Antropología de la Universidad Federal Fluminense, especialista en los períodos de la colonización portuguesa y del imperio brasileño y quien lidera una investigación sobre los hábitos alimenticios en esas épocas.
De acuerdo con el historiador, el cocido de frijol con carnes poco nobles era considerado como "comida de pobre" por los miembros de la Corte portuguesa que se instaló en Río de Janeiro, pero ese veto no impidió que los criollos brasileños, tanto ricos como pobres, mantuvieran su gusto por la "feijoada".
"Fue un grito de resistencia a la colonización, aunque tal vez no consciente. Fue una demostración de que los brasileños no aceptarían, al menos en su alimentación, todas las imposiciones de la etiqueta europea introducidas por la Corte portuguesa", dijo El-Kareh.