La respuesta de un asustadizo pepino de mar ha inspirado un nuevo material que un día podría usarse para crear implantes cerebrales en beneficio de pacientes de enfermedades como el Mal de Parkinson.
Investigadores estadounidenses de la Universidad de Case Western fabricaron el nuevo material basado en la capacidad de los pepinos de poner su piel rígida o flexible en cuestión de segundos.
También conocidos como holoturoideos, los pepinos pertenecen al mismo grupo de los erizos y las estrellas de mar.
Normalmente suaves, al verse atacados "se tensan" y endurecen su dermis convirtiéndola en una especie de escudo, explicó a BBC el doctor Jeffrey Capadona, integrante del equipo que trabajó en el proyecto.
Esta habilidad ha sido reproducida en el laboratorio por medio de un material, que aún no tiene nombre.