La presidencia del Parlamento cubano afirmó hoy que los jueces de la Corte Suprema de Estados Unidos al negarse a recibir a trámite una apelación de cinco agentes de la isla presos en ese país por espionaje, hicieron lo que les pidió el Gobierno de Barack Obama.
En una nota divulgada por medios oficiales poco después de anunciarse la decisión en Washington, la presidencia de la Asamblea Nacional dijo que "los jueces hicieron lo que les pidió la Administración de Obama", a pesar de "los sólidos argumentos esgrimidos por los abogados de la defensa".
"La Corte Suprema rechazó el caso, ignorando el reclamo de la Humanidad y su obligación de hacer justicia. Una vez más se manifiesta la arbitrariedad de un sistema corrupto e hipócrita y su cruel ensañamiento con nuestros cinco hermanos", agregó el comunicado.
"La lucha debe multiplicarse hasta obligar al Gobierno norteamericano a poner fin a esta monstruosa injusticia", anunció la nota, que no lleva el nombre del presidente de la Asamblea, Ricardo Alarcón, que ha encabezado las hasta ahora frustradas gestiones cubanas para liberar a los agentes.
Las autoridades de la isla admitieron que Gerardo Hernández, René González, Antonio Guerrero, Ramón Labañino y Fernando González, detenidos en la Florida en septiembre de 1998, eran sus agentes, pero agregan que buscaban impedir actos terroristas contra Cuba y no representaban amenaza para la seguridad de Estados Unidos.
Fueron juzgados por un tribunal federal de Miami, que los declaró culpables en 2001 de atentar contra la seguridad nacional estadounidense y los condenó a penas que van desde 15 años de cárcel a cadena perpetua.
Los abogados defensores presentaron recursos alegando que el juicio en Miami, donde hay una fuerte comunidad de exiliados cubanos, hizo imposible un proceso justo.