La Iglesia católica de El Salvador manifestó su preocupación por la detención del sacerdote español Antonio Rodríguez, acusado de ayudar a pandilleros, y le manifestó su solidaridad.
La Fiscalía General de la República (FGR) acusa al religioso de los presuntos delitos de introducción de objetos ilícitos en centros penales a favor de pandilleros, tráfico de influencias y asociaciones ilícitas, en este último caso por sus supuestos vínculos con un líder de la Pandilla 18.
La Iglesia es respetuosa y cumplidora de la justicia, nos ha sorprendido (la detención del padre Antonio) y nos preocupa mucho, dijo el arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar Alas, al leer un comunicado tras finalizar la homilía en Catedral Metropolitana, en San Salvador.
Escobar Alas destacó que la Iglesia confía en que el sistema de justicia nacional esclarezca los hechos y obre conforme a la verdad y la justicia. Rodríguez, en declaraciones a periodistas, ha asegurado que es inocente.