Unos 80 enfermos graves de Parkinson españoles han logrado controlar sus síntomas gracias a la infusión continua de levodopa, a través de un catéter implantado en el duodeno, informó Eduardo Tolosa, director de la unidad de Parkinson del Hospital Clínico de Barcelona.
El nuevo sistema, que se implanta vía endoscópica a través del abdomen, se ha convertido en una alternativa terapéutica a la cirugía y una nueva herramienta para personas que ya no respondían a los tratamientos convencionales.
El tratamiento permite al paciente administrarse una dosis extra cuando lo necesita, a través de un envase portátil que lleva sujeto al cuerpo.
Enfermos en estados avanzados y con fluctuaciones motoras, que no respondían a los tratamientos actuales, son los primeros a los que se ha colocado este sistema.