La firma japonesa Panasonic ha visto un mercado en la natural preocupación de los padres por la seguridad de sus hijos.
La situación ha llevado a unir esfuerzos con el Ministerio del Interior Japonés y se ha desarrollado una mochila que no solamente indica la ubicación del niño a sus padres, sino que además les envía una fotografía.
El sistema es simple: gracias a una tecnología denominada "mimamori" se coloca una etiqueta electrónica en la mochila en cuestión y se equipan las farolas de la ciudad con dispositivos lectores y una cámara IP.
Cuando la farola detecta la mochila, envía un correo a los padres con foto incluida que muestra la ubicación del pequeño.