El informe indica que “hace falta voluntad y acción” para reducir estas muertes a nivel internacional.
Joy Phumaphi, vicepresidenta de la Red de Desarrollo Humano del Banco Mundial, señaló que "la supervivencia infantil no es solamente un imperativo de derechos humanos, sino un imperativo en materia de desarrollo".
"Invertir en la salud de los niños y sus madres es una atinada decisión económica y una de las maneras más seguras que tiene un país para marcar el rumbo hacia un futuro mejor, pues no hay nada más gratificante que salvar la vida a un niño", advirtió.