La nieve atrapa durante horas a cientos de conductores en Inglaterra
Es el caso de las carreteras M23 en Sussex y A23 en Kent, donde cientos de personas permanecieron atascadas toda la noche hasta que los quitanieves pudieron despejar la calzada a primera hora de la mañana, lo que les obligó a dormir en sus vehículos.
La nueva ola de frío y nieve que recorre todavía hoy el Reino Unido atrapó anoche a cientos de conductores en carreteras de Inglaterra, en una temperaturas bajo cero que también han provocado problemas en líneas ferroviarias y aeropuertos.
Desde este lunes el país sufre un nuevo temporal con temperaturas gélidas y un fuerte viento que hace que la sensación térmica sea de hasta -7 grados en Londres, donde se han producido nevadas intermitentes y heladas, aunque los efectos se han sentido sobre todo en los condados del sudeste.
Es el caso de las carreteras M23 en Sussex y A23 en Kent, donde cientos de personas permanecieron atascadas toda la noche hasta que los quitanieves pudieron despejar la calzada a primera hora de la mañana, lo que les obligó a dormir en sus vehículos.
Los servicios de emergencia del condado de Sussex aseguran estar "al límite de su capacidad" tras atender más de 300 accidentes leves en carretera debido a placas de hielo, mientras que la misión para hoy, afirmó un portavoz, será rescatar los vehículos abandonados por sus conductores.
"Aunque las condiciones han mejorado ligeramente, pedimos a la población que no realice viajes que no sean esenciales", insistió el portavoz de las autoridades de Sussex, donde se ha decretado la alerta amarilla por nieve que podría llegar a los 5 centímetros.